El Cerro 21, conocido ancestralmente como Calfu Mahuida o “cerro azul” en mapudungun, es mucho más que una postal de Esquel. Este imponente centinela natural ha acompañado a generaciones, siendo testigo de la vida y el crecimiento de la ciudad. Su silueta es parte de la memoria colectiva, invitando a explorar sus senderos y a conectar con la rica historia de nuestra comarca patagónica. Es un recordatorio constante de las raíces profundas de la región.